sábado, 23 de diciembre de 2017

Constantin Brâncuși

Brâncuşi nació en Pestisani Gorj, dentro de una numerosa familia campesina. Trabajó como pastor desde los siete años de edad.
Sin estudios básicos, aprendió a leer por sí mismo. Entre los nueve y once años combinaba su trabajo como ayudante de una tienda con su afición con las tallas de madera, parte importante de la cultura popular de su país.
Su trabajo llamó la atención de un filántropo, que decidió pagar sus estudios en la Escuela de Arte y Oficios de Craiova (ciudad del distrito Dolj, Rumania) desde 1894 a 1898. Posteriormente continuó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bucarest desde 1898 hasta 1901. En 1903 realizó su primer encargo: un busto del general rumano Carol Davila.
Llegó a París en 1904 para perfeccionar sus estudios, mientras lavaba platos en un restaurante o cantaba en ceremonias de la Iglesia ortodoxa rumana. Como estudiante de arte coincidió y se vio influido por Auguste Rodin y el Impresionismo. Se muestra como uno de los primeros artistas del arte moderno. En 1909-1910 trabajó con Amedeo Modigliani.
En 1912 el Salón Oficial de Bucarest le otorga el primer premio de escultura y participa en el Salón de los independientes en París. En 1913, presenta en Nueva York, Chicago y Boston Mademoiselle Pogany.
Es ya en 1924 cuando visita Rumania, mundialmente reconocido. En 1926 y 1928 viaja nuevamente a Estados Unidos.
En 1952, obtuvo la nacionalidad francesa y donó al Museo de Arte Moderno de París su taller, con casi cien esculturas.
En 1955 presentó una retrospectiva de su obra en el Museo Guggenheim de Nueva York.
Tenía una amplia gama de intereses, desde la ciencia hasta la música. De hecho, era un buen violinista y solía tocar canciones populares rumanas. Entabló amistad y contactos con una parte del círculo intelectual y social de París como Erik Satie o Marcel Duchamp, Pablo Picasso o Guillaume Apollinaire, además de otros rumanos como Emil Cioran.
Brancusi murió en París el 16 de marzo de 1957. Se encuentra enterrado en el cementerio de Montparnasse.
En Targu Jiu hay un conjunto escultural Constantin Brâncuși que se considera la cima de su carrera. En 1938 presenta la Columna del infinito, monumento a los jóvenes fallecidos durante la Primera Guerra Mundial. Conmemora el valor y el sacrificio del pueblo rumano que en 1916 se defendió de la invasión alemana. En el 2004 se terminaron unos trabajos de restauración de la obra primigenia que se encontraba deteriorada.
Estas obras se encuentran dispuestas en línea recta y son:
La Mesa del silencio
La Puerta del beso
La Columna del infinito
Este conjunto escultórico simboliza la vida del ser humano.

La Mesa del silencio y la Puerta del beso se encuentran en el parque principal de la ciudad; entre las mismas se encuentran sillas también hechas por Brâncuși y siguiendo la imaginaria línea determinada por estas dos, se llega a una de las iglesias ortodoxas de la ciudad. Continuando aún más por esta línea, se llega a la Columna del infinito (considerada su obra cumbre) ubicada también en el parque.



martes, 5 de diciembre de 2017

Recomendación del Mes (Diciembre 2017)

Réplicas
Réplicas es una exposición individual de Lorena Mal (Ciudad de México,1986) que toma como punto de partida la peculiar historia del museo Ex Teresa Arte Actual. A través de un conjunto de piezas desarrolladas ex profeso y organizadas en cuatro núcleos (Pinturas perdidas, Esculturas perdidas, Campana perdida y Réplica), Mal exhibe el resultado de una serie de ejercicios de especulación que, desde 2015, tocan no sólo la historia de lo que un conjunto de “objetos perdidos” de este recinto podría ser, sino también problemáticas que lo exceden; preguntas que revelan la arbitrariedad y los límites de los instrumentos de registro, resguardo y ritualización que la civilización moderna construye con miras a dar sentido del mundo.

Entrada libre
Inauguración jueves 7 de diciembre, 19:30 h
Ex Teresa Arte Actual

Lic. Primo Verdad 8, col. Centro.