martes, 26 de febrero de 2019

Dimitri Shostakovich

Compositor soviético. Su producción abarca todos los géneros: la ópera, la comedia musical, la sinfonía a la miniatura para piano, la música concertante, la cantata, el cuarteto de cuerda y la música para el cine. Autor prolífico, escribió un total de 147 números de opus, correspondientes muchos de ellos a obras que hoy se cuentan entre las páginas más interpretadas y grabadas del repertorio.
Sin embargo, a pesar de ser considerado, junto a Prokofiev, el compositor más representativo de la desaparecida Unión Soviética, su carrera no fue fácil: premios y condecoraciones -entre los que se contaban los Premios del Estado y Lenin y la distinción de Artista del Pueblo-, se alternaban con continuas persecuciones y condenas por parte del mismo régimen que lo laureaba, bajo la acusación de realizar una música antipopular y en exceso moderna. Todo ello dejó su huella en el estilo de sus últimas composiciones, caracterizadas por un tono amargo y sombrío, así como también por una crudeza que contrasta con el espíritu jovial y desenfadado de las primeras.
Nacido en el seno de una familia en la cual la cultura ocupaba un lugar importante, Shostakovich recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista profesional, a una edad que se puede considerar relativamente tardía, los nueve años. Ante sus grandes progresos, en 1919 ingresó en el Conservatorio de Leningrado, en donde tuvo como principal maestro a Aleksandr Glazunov. Huérfano de padre desde 1922, Shostakovich proseguía sus estudios al mismo tiempo que, para mantener a su familia, tocaba en diversas salas de cine como pianista acompañante.
El estreno en 1926 de su sorprendente Sinfonía núm. 1, escrita en ocasión de su graduación en el conservatorio, atrajo inmediatamente sobre él la atención del mundo musical. Las obras inmediatamente posteriores, como la ópera La nariz o el ballet La edad de oro, no hicieron sino confirmar el talento de un joven compositor especialmente dotado para la sátira. 

La carrera ascendente de Shostakovich sufrió un inesperado revés con el estreno en 1934 de su segunda ópera, Lady Macbeth de Mtsensk: entusiásticamente recibida por el público, tanto en Leningrado como en su posterior escenificación en Moscú, fue retirada de cartel tras la aparición de una crítica en el diario oficial Pravda, titulada Caos en lugar de música, en la que se acusaba al compositor de haber escrito un «concierto de aullidos», ajeno a los presupuestos de la música socialista, que debía ser clara y fácilmente asequible.
Se iniciaba así una larga y contradictoria relación con el régimen estalinista: mientras en Occidente era considerado el compositor oficial soviético, en su propio país Shostakovich hubo de sufrir las injerencias de sus autoridades culturales, a pesar de lo cual, y pese a su aparente aceptación tácita de los preceptos del realismo socialista, consiguió mantener siempre su independencia creativa.
Los estrenos de la clásica Sinfonía núm. 5 y, sobre todo, de la patriótica Sinfonía núm. 7 «Leningrado», símbolo de la lucha del pueblo ruso contra el invasor nazi, rehabilitaron a un compositor que en 1948 volvió a ver de nuevo prohibida la ejecución de sus obras bajo el estigma del formalismo.
Tras la muerte de Stalin en 1953, la música de Shostakovich se hizo más personal, y se tradujo en una larga serie de partituras presididas por la idea de la muerte. Es el caso de las tres últimas sinfonías y de sus cuartetos de cuerda, un género que el compositor convirtió en el medio idóneo en el que expresar sus preocupaciones y miedos de una manera privada, sin necesidad de recurrir a máscaras o disfraces. Su música, sobre todo la de estos años postreros, ha influido considerablemente sobre la de sus compatriotas más jóvenes, como Alfred Schnittke o Edison 



martes, 12 de febrero de 2019

Recomendación del Mes (Febrero 2019)


La talla en vidrio

Exposición temporal donde se recorrerá el proceso de elaboración de objetos a través de la talla en vidrio y el grabado pipeteado de David Guillén.

Museo de Arte Popular
Revillegigedo 11, Colonia Centro Histórico, Cuauhtémoc
55102201

Entrada general $60.00
Entrada libre a menores de 18 años, personas con discapacidad, INAPAM, estudiantes, maestros y artesanos
Domingo entrada libre
Costo: De $30 a $60



martes, 29 de enero de 2019

L’Inferno (1911) el primer largometraje Italiano inspirado en La Divina Comedia de Dante Alighieri


Considerada una de las primera películas surrealistas en la historia del cine y el primer largometraje de ficción del cine italiano, “L’Inferno” de Francesco Bertolini, Giuseppe De Liguoro y Adolfo Padovan es una pieza clave para el desarrollo del cine y su narrativa en los años en que el cine se consolidaba en un sólido espectáculo de masas. Era un cine que intentaba ir más allá que mostrar acontecimientos cotidianos como lo hacían Méliès o Lumière en Francia. Esta vez, inspirado en historias dramáticas y de ficción creadas por el cine indio de Phalke, y su historia de Raja Harishchandra, el cine italiano desarrolla la obra basada en el poema de Dante Alighieri, “La Divina Comedia”.
La película demoró más de 3 años en realizarse por un grupo de más de 150 personas, su audición fue en el estadio italiano, lo que hace presagiar su legado en torno al nacimiento e inició el género del cine monumental italiano.
El concepto visual del film y estética están creados por el artista visual Gustavo Doré encargado de realizar los grabados en escena. Doré, fue un famoso ilustrador que trabajo en las obras literarias El Quijote de la Mancha y El Cuervo de Edgar Allan Poe donde realizó la gráfica de las obras. La película tiene maravillosos efectos especiales de la época creados e inspirados en las obras del mago Méliès, con un fuerte contraste a nivel de imagen y mucha oscuridad que provocaban terror en el publico.
La obra atemporal de Dante, permite que la película se estructure de una forma narrativamente más informal dando más importancia al espectáculo en sí que a la propia historia. Podemos ver conceptos que en los primero años del cine son más experimentales, como la elipsis de tiempo, escala de planos y algunos movimientos de cámara pero que en los próximos años pasarán a ser herramientas claves para contar historias.





viernes, 11 de enero de 2019

Recomendación del Mes (Enero 2019)


Casa calabaza

Casa Calabaza es una obra escrita por María Elena Moreno Márquez, presa en el penal de Santa Marta Acatitla por homicidio en relación de parentesco. Es una obra autobiográfica en la que la autora narra su vida desde la niñez y hasta el momento en el que es llevada por las autoridades para cumplir una sentencia de 28 años.

Autor: María Elena Moreno Márquez
Director: Isael Almanza
Reparto: Erandeni Durán, Fátima Paola Arias, Patricia Hernández, Gloria Castro, Mireya González Martínez y Alfredo Monsiváis González.
Público: Adolescentes y adultos

Foro La Gruta
Avenida Revolución, 1500
Colonia Guadalupe Inn
Álvaro Obregón
(55) 4155 0900, (55) 4155 0901, (55) 4155 0919
Costo: $200. 30% Estudiantes, maestros e INAPAM





viernes, 28 de diciembre de 2018

George Ward


Zaragoza (España), 1971

De padre libanés y madre española, comienza los estudios artísticos de dibujo y pintura a muy temprana edad.

Su fuente de inspiración se origina principalmente en la mitología y la naturaleza, donde la entomología juega un importante papel.

Desde muy joven está profundamente influido por el arte del próximo oriente, debido a sus numerosos viajes a esas tierras, sobre todo por la estancia de un año en Siria. Los olores de las especias, los adamascados, el singular cromatismo del país, todo juega un papel importante en su pintura.

En 1985 recibe el premio en el 2º Certamen Juvenil Aragonés de Artes Plásticas y, ese mismo año, su obra comienza a exponerse asiduamente.

Tras culminar sus estudios en la Escuela de Artes de Zaragoza, su afán de investigación le lleva a profundizar en numerosas corrientes pictóricas, como el realismo o el surrealismo.

En varios de sus viajes a Londres visita la National Gallery y la Royal Academy of Arts donde queda impresionado por la pintura victoriana, concretamente la prerrafaelita, con autores como John William Waterhouse, Sir Lawrence Alma Tadema y Dante Gabriel Rossetti entre otros. Posteriormente se siente cautivado por los simbolistas, tras visitar los museos deI Louvre y de Orsay en París , con pintores como Jules Joseph Lefebvre y William Adolphe Bouguereau.

En una visita a Gante la fascinación del políptico La adoración del Cordero Místico, de Jan van Eick, le conduce a realizar varios tondos cuya ejecución le supone años de trabajo en cada pieza, donde aparecen unas naturalezas de larga y compleja realización.

En el American Museum of Natural History de New York se impregna del arte mural de los dioramas, que a su regreso a España le permiten profundizar en el paisaje. Su fijación por los seres del mundo natural le lleva a recrearse con pintores como Martin Johnson Heade, Pieter Brueghel, las flores de la Escuela Napolitana y los ilustradores expedicionarios de José Celestino Mutis principalmente.

Su temática navega entre la fantasía y la realidad, invitándonos a asomarnos a una ventana desde la que poder contemplar realidades paralelas a las nuestras. Sus obras configuran universos, mundos materializados con sus propios códigos que nos muestran la pirámide de la vida y critican el avance de los grandes hormigueros humanos del siglo XXI, revelándonos una realidad que se nutre de la ficción y viceversa. Cada planta, cada insecto y cada organismo representa un rol social, o acaso un ser real, que está estrechamente relacionado con el día a día de nuestras vidas. Sus escenarios teatrales, repletos de flora y fauna, muestran una atmósfera que enraíza con la sinestesia de la imagen por medio de la simbiosis y donde la sugestión estética no está por ello exenta de cierta crítica; un feedback que nos muestran paraísos llenos de proporción áurea y biodiversidad, cargados de elementos simbolistas. Un Imperio de los sentidos, lleno de composiciones coloristas, que nos habla de la vida y de la muerte, en su continua transformación.

Su obra está presente en importantes colecciones de ámbito internacional entre la que destaca la Colección Carmen Thyssen-Bornemizsa.




lunes, 3 de diciembre de 2018

Recomendación del Mes (Diciembre 2018)


Impasse Tepepan

Impasse es un proyecto de fotografía realizado especialmente para ser exhibido ante mujeres privadas de su libertad en el reclusorio femenil de Tepepan.

Surge del taller de fotografía Moderna impartido por Juan Meza en La pulquería Los Insurgentes.

Ademas Proyección del work in progress del Documental Impasse, realizado en torno a este proyecto.

Pulqueria Los Insurgentes
Jueves 13 de Diciembre de 2018
Entrada libre
+18ID


martes, 27 de noviembre de 2018

Juan O'Gorman


Juan O'Gorman (6 de julio de 1905 – 18 de enero de 1982) fue un destacado pintor y arquitecto mexicano, hermano del historiador Edmundo O'Gorman.
Nació en el barrio de Santa Catarina, Coyoacán, en la Ciudad de México. Fue hijo del pintor irlandés Cecil Crawford O'Gorman y de Encarnación O'Gorman Moreno, y hermano del historiador Edmundo O'Gorman. En los años veinte, estudió arquitectura en la Academia de San Carlos y en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Además, tuvo una representación de sus estudios.
Se convirtió en un arquitecto destacado bajo la influencia de Le Corbusier y ayudó a introducir a México la arquitectura funcionalista. En una etapa posterior, se percibe la influencia de Frank Lloyd Wright y de su arquitectura orgánica. A lo largo de su carrera, fue profesor en el Instituto Politécnico Nacional, donde creó la carrera de ingeniero arquitecto.
En su carrera como arquitecto, trabajó en grandes proyectos tales como el nuevo edificio del Banco de México y diseñó/construyó 26 escuelas primarias en la Ciudad de México. En Jardines del Pedregal de San Ángel, edificó, a principios de los años cincuenta, su propia casa, una verdadera obra de arte que, lamentablemente, fue demolida posteriormente. En la zona de San Ángel, O'Gorman diseñó y construyó en 1931–1932 el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo para ambos artistas.
Su obra pictórica más celebrada mundialmente, por su creatividad, su técnica constructiva y sus dimensiones, son los murales de cuatro mil metros cuadrados que recubren las cuatro caras del edificio de la Biblioteca Central de la Ciudad Universitaria de la UNAM, obra de Gustavo Saavedra y Juan Martínez. Estos murales son mosaicos hechos con millones de piedras de colores obtenidas en muchos lugares del país. El lado norte representa el pasado prehispánico; el sur, el colonial; el muro oriente, el mundo contemporáneo, y el poniente, la universidad y el México actual.

"A la vez se preparó en uno de los pisos de acervos del edificio de la Biblioteca en obra, una mesa especial de todo el largo del acervo de 48 metros, para hacer sobre ella los precolados de concreto armado. Me transportaba a la obra en bicicleta a las 7 de la mañana, llevando mi comida para trabajar durante todo el día, y terminaba generalmente a las 9 ó 10 de la noche. Los domingos y días de fiesta también trabajaba el mismo número de horas para acelerar la terminación del mosaico en el menor tiempo posible"
Juan O'Gorman


Como pintor, destacan las obras donde plasmó en espacios públicos pasajes históricos y hechos diversos bajo un estilo particular, donde agrupaba en un momento personajes y hechos relacionados al tema de la obra, como lo hizo en los muros del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con La conquista del aire por el hombre o en el mural El crédito transforma a México, recién trasladado a la Torre HSBC. O'Gorman realizó también pintura de caballete. Fue miembro de la Academia de Artes a la cual ingresó en 1971. Fue ganador del Premio Nacional de Bellas Artes en 1972.
Se suicido el 18 de enero de 1982, luego de estar sumido en una fuerte depresión desde el fallecimiento de Frida Kahlo ocurrido en 1954, el ver arruinada su casa de avenida San Jerónimo, la muerte de su amigo Max Cetto y al darse cuenta de que su hija adoptiva Bunny ya no lo necesitaría. Existen tres versiones de su suicidio y probablemente las tres sean ciertas; primero realizó una mezcla con las pinturas con las que realizaba sus murales y se la bebió, se colgó de un árbol y posteriormente se dio un disparo con su escopeta en la sien para finalmente caer ahorcado del árbol; con él se extinguía el movimiento del muralismo mexicano del siglo XX. Meses más tarde fue sepultado en la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México.